Mostrando entradas con la etiqueta Leda Valladares. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Leda Valladares. Mostrar todas las entradas

martes, 14 de agosto de 2012

Leda Valladares


 
Carmen Orte con Leda Valladares en Zaragoza
Un regalo de la vida poder tener una maestra así, y el Canto andino una revelación. El Canto Colectivo como ella lo concebía, con la caja y la voz como únicos intérpretes, el grito del ser humano que intenta conectar con el cosmos, con la inmensidad. Leda lo llamaba EL CANTO CÓSMICO.
A mi me recordó al canto de  las pandereteras y sarteneras de la zona de Salamanca y Zamora, y a muchas de las canciones de trabajo del folklore español que conocía y las hice mías, canciones que siempre vivirán dentro de mí y seguirán siendo un Grito en el cielo.

 Fue una grata sorpresa conocer a Leda Valladares; era una mujer ya mayor, menudita y con una energía contagiosa, irradiaba amor por su profesión, por su trabajo. Llevaba sus melodías con detalle y perfección y era toda una explosión con la Caja salteña, que adoraba. Me enseñó a cantar con ella y cuando vino a España a actuar, la acompañaba en alguna vidala:
Una vela se consume
llorando estoy
a fuerza de tanto arder
mas bien me voy.
Así me consumo yo
llorando estoy,
causa de un gran padecer
mas bien me voy.
Me voy, me voy,
te huyo,llorando estoy
no hallo lo que yo busco
más bien me voy.

Llevaba en su valija una cinta grabada junto a varios roqueros, uno de ellos León Gieco con el que había realizado años antes una grabación maravillosa plasmada en los discos "De Ushuaia a la Quiaca",  varios cantantes de folklore argentinos y mucha gente más cantando bagualas, vidalas y tonadas: preciosa, canto colectivo en estado puro. Grito en el cielo,se llamaba y aquí Tecnosaga le editó la segunda parte.
Muchas gracias y estoy segura de que algún día volveremos a cantar juntas, a dúo.

Canto colectivo

Aquí estoy porque hi venido,
porque hi venido aquí estoy.

Recién he llegado, vidita
recién he llegado vidita.

Si no les gusta mi modo
como hi venido me voy.

Recién he llegado, vidita,
recién he llegado, vidita.




viernes, 23 de septiembre de 2011

Marta Valdés

Había una vez en un lugar llamado La Habana un espacio de encuentro para músicos y artistas llamado "Peña de Marta Valdés" y quiso la fortuna que en 1992 acertara a pasar por allí, y la conocí, y supe del amoroso cuidado que Marta ofrecía.
En 1997, cuando en mi cuerpo convivíamos dos seres, tuve el privilegio de asistir a un recital que ofreció en Zaragoza: mi hija no paró ni un momento de moverse, se ve que nos llegó muy adentro. Y varias de sus canciones me cautivaron. Hasta el punto de que hace unos meses Aunque no te vi llegar se instaló definitivamente dentro de mi y asomaba continuamente como si fuera mi propia voz o la voz de la tierra, un canto ancestral que me anticipaba la vida, la maravilla de estar vivo.
Y sucedió. Muchas gracias, Marta, por ponerle palabras y música a....lo inenarrable:

Sabía que te acercabas,
aunque no te vi llegar.
Todas las aves del mundo
me vinieron a avisar,
anunciando con sus trinos
de vísperas el final
y supe que te acercabas
aunque no te vi llegar.
Yo me hallaba sin amores
y el amor de pronto vino
como del campo las flores,
como el aroma del pino
hoy brotan en mis canciones
los olores del camino
pues me hallaba sin amores
y el amor de pronto vino.

¡Que maravilla!