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domingo, 19 de mayo de 2013

A la luz de la fogata.

Carmen Orte canta a Raúl González Tuñón



 
En la calle enfarolada
el piberío viene y va
alrededor de la fogata,
porque es la noche de San Juan.

¡Que rumorosa la barriada!
El muñeco se va a quemar,
ya lo han tirado a la fogata
porque es la noche de San Juan.

Pobre pelele
¡ya lo han quemado!
Pobre pelele
su corazón.

Puro aserrín,
viruta y sucio trapo.
¡De aquí nadie se irá,
si no está bien quemado!

Alrededor
todos vienen y van.
Qué linda nochecita
la noche de San Juan.

Se quema al fin
y todos los muchachos
suenan al barullero
tambor de su entusiasmo.

Para ilusión,
cenizas que se van.
También yo tuve una
fogata de San Juan.

                             Raúl Gonzalez Tuñón.
                              Música: Juan Cedrón 

martes, 11 de octubre de 2011

encrucijadas

Para que bebamos la rubia cerveza del viejo pescador Schiltigheim.
Para que amemos Carcassonne y Chartres, Chicago y Quebec,
torres y puertos.
....
Para que bebamos la rubia cerveza del viejo pescador Schiltigheim, es necesario no asustarse de partir y volver, camaradas, estamos en una encrucijada de caminos que parten y caminos que vuelven.        Raúl González Tuñón
Alejandra Ramirez, Luis Felipe Alegre, Carmen Orte y Adolfo González en Buenos Aires.

Me siento parte de esa red de caminos. Estuve en Argentina por primera vez a finales de 1988, en Buenos Aires, en Necochea; la crucé para llegar a Mendoza
y atravesé los Andes y llegué a Santiago de Chile. Subí hasta Antofagasta y de ahí por Arica entré en Bolivia, conocí La Paz y pasando por Oruro regresé a Argentina: Salta, Córdoba, Rosario y de nuevo Buenos Aires. En tren, en autobús,...Ese viaje que duró 4 ó 5 meses me cambió la visión del mundo.
Durante varios años, hasta 1993, frecuenté América: Buenos Aires, Rosario, La Habana,Camagüey, Ciego de Avila, Santa Clara, Nueva York, Boston, Bufalo,..
No volví hasta el 2008, y regresé el 2009 y el 2010 a Argentina, me sentía como el del tango:
..que veinte años no es nada...
Se da la circunstancia de que en Buenos Aires me siento como en mi casa, salvando las distancias. Siempre pienso que si por alguna de esas cosas de la vida no pudiera vivir en España, me gustaría vivir allí. Entiendo perfectamente que las personas, los españoles, se exiliaran o se marcharan allí; claro que no conozco Méjico, ni Puerto Rico, ni Milagros,...tantos lugares.
El último viaje que hice fue en el 2010 y quiso la fortuna que viniera a vernos actuar el hijo menor de Raúl González Tuñón, Adolfo González, al que tuve ocasión de saludar, incluso de fotografiarnos juntos. Y me llenó de orgullo, me inflaron como a una pelota sus palabras cuando recordó que había asistido a una actuación mía, nuestra, de El Silbo Vulnerado, en aquel primer viaje, que hicimos en la inauguración de una biblioteca que llevaba el nombre de su padre.