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martes, 10 de febrero de 2015

Del comienzo de la arcilla del mundo

Zanfona en Cáceres. Foto Rafael Barrios
   
       Es cierto que el sufrimiento ilumina: nos abre los ojos de la cara y también los del alma.
       No hablo de flagelarse en el sentido en el que lo hacían los místicos (ahora lo hacemos en otro sentido: dándole vueltas siempre a lo mismo, o con miedos y ansiedades que no nos corresponden, que son heredadas y ahora no nos sirven). esos sufrimientos no nos abren a la vida sino al contrario, nos atontan, nos adormecen.
      Hablo de los golpes que nos da la vida, del cambio de visión que implica vivir e ir encajando adversidades, imprevistos, deterioros, ya en nosotros, ya en nuestros seres queridos o allegados.
      Y de vislumbrar esa paz a la que nos encaminamos; asumir sosegadamente esa evidencia: polvo eres y en polvo te convertirás.

jueves, 14 de junio de 2012

Abraham habinu



Del espectáculo de canciones sefardíes "Yo me enamoré de un aire",  la canción de Abraham habinu

Siempre me ha llamado mucho la atención esta canción que conoci hace  años a través de los discos de Joaquín Díaz.
Cuando con el grupo El Silbo Vulnerado montamos el espectáculo "Del comienzo de la arcilla del mundo" sobre poesía hispano-hebrea en el Palacio del cardenal Salazar en Córdoba, la incluimos en la tercera parte en la que recreábamos la Cordoba medieval, centro de convivencia y relación de las tres culturas: musulmana, judía y cristiana.
Esta grabación se hizo en el estreno del recital en Sabiñánigo (Huesca), en un lugar precioso, el Molino Periel.

El próximo 27 de julio vamos a interpretarla de nuevo, dentro de "Yo me enamoré de un aire", en otro lugar histórico y con una fachada maravillosa, el Ayuntamiento de Tarazona (Zaragoza); justo al lado de la calle Judería en cuyo número 5 nací. Preciosos lugares y maravillosas gentes, mezcla también de esas tres culturas y de muchas otras en sus calles, sus edificios, sus costumbres y en su forma de entender la vida. Y precisamente en unas jornadas que se vienen realizando hace unos años con el nombre de El Retorno de Sefarad a Tarazona.

Yo, a quien la vida ha llevado a vivir muy lejos, me hago eco de ese título y esas raices y me siento henchida de emociones.
Allí nos encontraremos y la corearemos juntos.

martes, 27 de septiembre de 2011

Yo me enamoré de un aire. Canciones sefardíes

 Unas canciones del recital Yo me enamoré de un aire.




Cantando con los escolares: "...que me mercó mi padre por dos...
Las canciones sefardíes llegaron a mis oídos, como muchos otros cantos, a través de la voz de Joaquín Díaz, cuando yo era estudiante en Zaragoza, y me cautivaron. Además, teniendo en cuenta que yo nací en la calle Judería de Tarazona, en una casa antigua, que fue judía, y en la que aprendí a cantar, sentía que me pertenecían, que formaba parte de esa misma tradición aunque llegaba a ella a través de grabaciones y no de viva voz. Me las aprendí todas:
Dizen que lo verde no vale nada,
no vale nada,
y este nuestro novio lo trae a gala,
lo trae a gala.

El novio le dice a la novia....

¡Qué delicadeza!, ¡qué galanura!.
 Años después, cuando decidí dedicarme profesionalmente a este difícil arte, las introdujimos en un espectáculo llamado Sátira-sátiro entrelazadas con poemas de Samaniego, el Arcipreste de Hita o Nicolás Fernández de Moratín e hicimos muchas funciones en muy diversos lugares, como corresponde a los juglares, y siempre me sorprendía su efecto, el lirismo y a su vez el erotismo que desprendían, la reacción de la gente cuando les susurrabas o gritabas:
Yo te amo a tí solo
y a ti te alcanzaré.
Dame una parola,
si no, me mataré.

Por ti mi linda dama
daré mi vida entera...
En Sabiñánigo, actuando en el Molino Periel
Y así cuando llego el momento de trabajar "Del comienzo de la arcilla del mundo", un espectáculo itinerante sobre la poesía hispano-hebrea, en Córdoba, con Jesús Peláez del Rosal, las canciones salieron solas para recrear diversos momentos de la diáspora o de la Córdoba medieval ya que se estrenó en el Palacio del Cardenal Salazar, en tres patios maravillosos y siempre se representó en espacios naturales . Francisco J. Gil, autor de la música las incorporó entre otras muchas influencias musicales.
Las pasadas navidades, a sugerencia de un amigo empeñado en conseguir el Retorno de Sefarad a Tarazona, su pueblo y el mío, concebí la idea de pergeñar un recital basado en esas canciones y en su uso y disfrute y convencí a Eugenio Arnao de que solas nuestras voces, su percusión y mi guitarra, podrían conseguir conmover y entusiasmar al público, a personas que desconocían que formaban parte de su pasado pero que se les colaban muy adentro sin avisar y ...acababan el espectáculo transformados y encantados...
...la vida do por el rakí....
y a veces Un cabretico, un cabretico...
Surgió así Yo me enamoré de un aire, recital que se estrenó en Sabiñánigo en marzo, en un lugar maravilloso, el Museo Periel. También hemos estado en otros espacios deliciosos como el Festival Pirineos Sur o el castillo de Larrés.
Gracias Javier Bona.
Del recital Yo me enamoré de un aire, una pequeña selección de canciones y ritmos.