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martes, 25 de diciembre de 2012

El camino de Santiago II


Zanfona y Carmen Orte en Cáceres el 22 de diciembre. Foto: Manuel Lama

Posted by Picasa

El día de la lotería amaneció en Badajoz con mucha niebla, pero yo me había empeñado en ir a tocar a la plaza de san Mateo, en Cáceres. Y me fui.
En cuanto llegué me di cuenta de que iba a estar acompañada solamente por los soldados que abren ese monumento precioso que se encuentra allí, pues todo estaba desierto.
Al momento aparecieron dos señores armados de cámaras de fotos con grandes objetivos y cachivaches varios que evidenciaban que eran fotógrafos que habían ido allí a fotografiar. Ellos ignoraban, y yo también, que se habían desplazado a Cáceres desde Córdoba para hacerme un reportaje a mí, pero eso fue lo que sucedió. Y esta maravillosa foto es la primera muestra.
Ni que decir tiene que en este primer día del invierno hacía mucho frío, y que, una vez que ellos se fueron, pocas personas más acudieron a la plaza: estarían ocupadas en otro lugar.
Muchas gracias a Manuel Lama y a Rafael Barrios y felices fiestas.

lunes, 1 de octubre de 2012

El Camino de Santiago I



Ir a cantar a la Plaza de san Mateo, en Cáceres, para mi es como un viaje iniciático. Y soy más consciente cuando veo llegar allí a las personas que hacen el Camino de Santiago por La Ruta de la Plata andando o en bicicleta.

El Camino comienza cuando me monto en el coche para llegar hasta allí y termina mucho tiempo después de llegar a mi casa; en medio, tres o cuatro horas de tocar la zanfona y cantar.

Hoy para expresar mis pensamientos ha venido Leon Felipe.
He escuchado muchas veces a Luis Felipe recitar estos versos mientras Goyo Maestro y yo esperábamos para cantar Revolución.


PIE PARA EL NIÑO DE VALLECAS, DE VELÁZQUEZ
Bacía, Yelmo, Halo.
Este es el orden, Sancho.

De aquí no se va nadie.
Mientras esta cabeza rota
del Niño de Vallecas exista,
de aquí no se va nadie. Nadie.
Ni el místico ni el suicida.
Antes hay que deshacer este entuerto,
antes hay que resolver este enigma.
Y hay que resolverlo entre todos,
y hay que resolverlo sin cobardía,
sin huir
con unas alas de percalina
o haciendo un agujero
en la tarima.
De aquí no se va nadie. Nadie.
Ni el místico ni el suicida.
Y es inútil,
inútil toda huida
(ni por abajo
ni por arriba).
Se vuelve siempre. Siempre.
Hasta que un día (¡un buen día!)
el yelmo de Mambrino
—halo ya, no yelmo ni bacía—
se acomode a las sienes de Sancho
y a las tuyas y a las mías
como pintiparado,
como hecho a la medida.
Entonces nos iremos todos
por las bambSialinas.
Tú, y yo, y Sancho, y el Niño de Vallecas,
y el místico, y el suicida.

León Felipe


Goyo Maestro, Luis Felipe y Carmen Orte en el IES de Fraga





REVOLUCIÓN

Siempre habrá nieve altanera
que vista el monte de armiño
y agua humilde que trabaje
en la presa del molino.

Y siempre habrá un sol también
- un sol verdugo y amigo -
que trueque en llanto la nieve
y en nube el agua del río.